viernes, 28 de abril de 2017

LA LABOR DEL PSICOLOGO JURIDICO

El psicólogo jurídico es un profesional de la Psicología con formación específica en Psicología Jurídica, lo que supone compentencias básicas respecto a:



- Psicología Clínica

- Evaluación y diagnóstico

- Realización de informes periciales

- Capacidad de asesoramiento a clientes y abogados en el aspecto psicológico de un tema legal

- Amplia experiencia en la administración e interpretación de test psicológicos, incluyendo test proyectivos (Rorschach, TAT, técnicas proyectivas para psicodiagnóstico infantil, etc)

- Dotes de comunicación para la explicación y ratificación en juicio de los informes periciales realizados

EL PSICOLOGO JURIDICO EN DERECHO DE FAMILIA

El psicólogo jurídico en Derecho de Familia


El Psicólogo Jurídico interviene en los procesos de divorcio, especialmente cuando la pareja tiene hijos menores, situándose su intervención en diferentes momentos: de forma previa a la separación, durante el proceso y en ocasiones después de la separación o divorcio.


En el ámbito del Derecho de Familia, el psicólogo puede actuar desde una doble vertiente: como psicólogo clínico, ayudando a las personas a superar el proceso de duelo y ayudarle en el proceso de adaptación y reencuadre de su nueva vida, o como psicólogo jurídico forense, emitiendo informes periciales referidos a la idoneidad de los padres para ejercer la custodia de los hijos menores.


CUSTODIA

En los procesos de divorcio, uno de los temas más espinosos suele ser la custodia de los hijos menores.

Hasta hace pocos años lo habitual, salvo raras excepciones, era que la custodia la ostentase la madre y el padre tuviera un régimen de visitas más o menos amplio, así como la obligación de pasar una pensión de alimentos a los hijos.


Esta situación no siempre era la ideal, ya que a priori, no tiene por qué darse por sentado que la madre sea la más idónea para el cuidado de los hijos, y en ocasiones, la custodia era una forma de conseguir mantener las condiciones económicas previas al divorcio. 

Hoy en día, con la incorporación masiva de la mujer al mundo laboral y la mayor implicación de los padres en el cuidado de los niños, la situación de custodia siempre para la madre ha sido ampliamente cuestionada y ya no es la opción única, y muchas veces tampoco la mejor. Afortunadamente la corriente que se va abriendo camino se basa en el principio jurídico de protección del menor, por lo que se está cambiando hacia una custodia compartida, o la custodia paterna en caso de mayor idoneidad parental.


MEDIACION



Los procesos de divorcio son evidentemente dolorosos. Se ha roto la pareja y cada uno intenta conseguir unas medidas y condiciones lo más ventajosas posibles para emprender una nueva vida. Sin embargo, entrar en luchas para conseguir lo máximo posible, o por dar lo mínimo posible, es cuanto menos absurdo: una cosa es que la pareja se rompa y otra muy diferente que se tengan que convertir en enemigos irreconciliables. Aquí tienes información sobre los estilos de afrontamiento del conflicto




Cualquier persona en un proceso de divorcio, debería intentar mantener una actitud lo más conciliadora posible, que no significa claudicar ante todo, simplemente actuar con criterio, pero ¿es posible mantener la objetividad cuando hay motivos para sentir rencor? probablemente no, es muy complicado, por ello, una solución que puede resultar beneficiosa para ambos es la figura del mediador: normalmente psicólogo o abogado, con experiencia en la resolución de los conflictos que se crean en el proceso de negociación de un divorcio. Puedes ver qué es la mediación

SINDROME DE ALIENACION PARENTAL

Un divorcio es un proceso duro. Es cierto, pero ¿es algo elegido por los hijos? Nos pasamos la vida diciendo a nuestros hijos que deben querer a su padre y a su madre, siendo el ejemplo, y un buen día, esos héroes se convierten en villanos, simplemente porque si "papá y mamá dejan de quererse", se involucran a los hijos, haciéndoles parte de un conflicto para el que no están preparados y haciéndoles tambalear todo su mundo. Es claramente un tipo de maltrato psicológico hacia el menor.


Obviamente no todos los padres o madres son maravillosos, y en ocasiones incluso son manifiestamente perjudiciales, pero, eso es algo que debe establecerse por una vía diferente de la de la hostilidad o la búsqueda de hacerle pagar por el daño que han hecho. Un divorcio puede llegar por una infidelidad, por ejemplo, pero eso es un asunto entre adultos, no se puede hacer partícipe de ellos a niños que no tienen capacidad de comprender la situación o que simplemente no tienen la edad adecuada para asimilar cierta información. Son los jueces y fiscales, a través de los procedimientos más adecuados, y tras evaluar la situación deben decidir cómo se articularán las relaciones entre los niños y sus padres. Ellos conocen los hechos, y no están teñidos por el dolor, con lo que se debería conseguir una imparcialidad en el proceso.

LA PROTECCIÓN DE MENORES DESDE LA PERSPECTIVA DEL PSICÓLOGO FORENSE

En materia de protección de menores existen dos instancias con capacidad jurídica de decisión: la primera de ellas es la Entidad Pública u órgano competente de cada Comunidad Autónoma, en el caso de Madrid es la Comisión de Tutela del Menor. La segunda instancia es judicial y corresponde a los Juzgados de Familia.


Nuestra legislación además confiere un importante papel al Ministerio Fiscal, al que le corresponde la vigilancia de las actuaciones administrativas y la propuesta ante la autoridad judicial de las medidas que considere en beneficio de los menores objeto de protección

Los principales referentes legislativos a nivel nacional en materia de protección de menores son la Ley 21/87, que modifica algunos artículos del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de adopción, y la Ley 1/96 de Protección Jurídica del menor.

DIVORCIO CONTENCIOSO Y CUSTODIA

En multitud de ocasiones los divorcios contenciosos desembocan en una lucha sin cuartel en los Juzgados. Desgraciadamente este tipo de divorcios suelen ser consecuencia de rencores y deseos de castigar a la pareja, y normalmente esto se realiza de dos formas: intentando un resarcimiento económico o intentando evitar que la ex pareja tenga acceso a los niños. 


A pesar del miedo inicial por parte de los padres a perder la custodia de los hijos, la tendencia actual de otorgar la custodia compartida aún no está completamente implementada y muchas veces uno de los progenitores necesita demostrar su idoneidad para acceder a un régimen de visitas más amplio, acorde con las necesidades afectivas de niños y padres.

MOTIVOS DETERMINANTES DEL CAMBIO DE CUSTODIA




Los prerrequisitos para valorar un cambio de custodia son:


A) Cambio significativo en las circunstancias en las que se determinó inicialmente la custodia


B) Inadecuado ejercicio de la custodia por el titular de la misma, por incapacidad o coyuntura que interfiera


C) Problemas adaptativos de los hijos cuyo origen o mantenimiento pueda relacionarse con el desempeño parental de quien ejerce la custodia

REFLEXIÓN ANTES DE SOLICITAR LA CUSTODIA

Un poema a tener en cuenta antes de iniciar un proceso en el que solicitas la custodia de tus hijos. Tal vez, ellos deseen otra cosa para sus propias vidas. 



Tus hijos no son tus hijos (Kahlil Gibran)

Tus hijos no son tus hijos 
son hijos e hijas de la vida 
deseosa de si misma. 
No vienen de ti, sino a través de ti 
y aunque estén contigo 
no te pertenecen.


LA LABOR DEL PERITO PSICOLÓGICO

Los psicólogos peritos deben ser Psicólogos Colegiados para poder ejercer su profesión, además deben tener acreditada una formación de posgrado en Psicología Jurídica que garantice su especialización.

A pesar de que no es necesario que el Perito Psicólogo sea a su vez Psicólogo Clínico, es muy recomendable que se dediquen a la práctica clínica además de a la forense, ya que su experiencia en el campo clínico favorece su trabajo a la hora de elaborar una pericial.

Cuando un psicólogo es designado para actuar como perito psicológico en los Tribunales, requiere poseer unos conocimientos especializados, habilidades y capacidad de juicio. Estos profesionales deben ser objetivos en sus conclusiones, y su labor es ayudar a los Tribunales para formarse una opinión respecto a temas psicológicos.

jueves, 27 de abril de 2017

SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL(SAP): UNA FORMA DE MALTRATO INFANTIL





El modelo tradicional de familia en los últimos años ha sufrido grandes cambios, tanto en sus estructuras como en sus interacciones, por lo que la legislación ha tenido que regular las relaciones entre los hijos de padres y madres separados. El articulo 94 del Código Civil Español establece que "el progenitor que no tenga consigo a los hijos menores o incapacitados gozará del derecho de visitarlos, comunicar con ellos y tenerlos en su compañía; el Juez determinará el tiempo, modo y lugar del ejercicio de este derecho, que podrá limitar o suspender si se dieren graves circunstancias que así lo aconsejen o se incumplieren grave y reiteradamente los deberes impuestos por resolución judicial". 

Sea cual fuere el miembro de la pareja con quien conviva el niño se ha de garantizar la relación con ambos tras la separación; los regímenes de visitas tienen varias e importantes funciones psicológicas para el desarrollo de la infancia: las visitas protegen los derechos del menor de acceso al progenitor no custodio, al igual que los de este último; así mismo, se protege el vínculo emocional entre el niño y sus progenitores.

EL ROL DEL NIÑO EN LA DINÁMICA FAMILIAR POST-DIVORCIO

Un proceso de divorcio no es simplemente una situación de conflicto entre la pareja, cuando hay hijos, estarán involucrados dentro del proceso de divorcio y sus relaciones con los progenitores van a verse afectadas por la posición en la que les sitúan sus propios padres.






Niño hipermaduro: algunos niños aparentan una madurez superior a la que les corresponde por su edad. Cabría preguntarse si ya eran así antes del divorcio o han tomado esta postura al enfrentarse a la propia inmadurez de sus padres.


miércoles, 26 de abril de 2017

MEDIACIÓN: ACUERDOS EXTRAJUDICIALES A MEDIDA DE AMBOS CÓNYUGES

La separación conyugal esta conside­rada como un proceso estresante que afecta a diversas áreas de la vida de un sujeto, como la familiar, la emocional, la económica, la social, la laboral y la legal. La separación supone también la pérdida de la principal fuente de refuerzo y de apoyo social, además genera inestabilidad, inseguridad, desprotección y nerviosismo en todos los miem­bros de la familia 

Esta situación implica, de forma directa la reorganización y reestructuración ,de la vida de los cónyuges y de los hijos, pero afecta también de forma indirecta a la familia en su globalidad 

La separación se produce en varias fases o etapas, en cada una de ellas se dan diferentes acontecimientos y cada fase conlleva la expresión de diversos sen­timientos .








Las consecuencias psicológicas de la ruptura conyugal, se manifiestan tanto en los adultos como en los hijos. En los cónyuges aparecen la depresión expresa­da por tristeza, soledad, desilusión, llan­to y falta de motivación, y la ansiedad cuyos síntomas son la irritabilidad, la rabia, el odio, la desconfianza y los mie­dos que conducen a la evitación de situa­ciones que recuerdan su vida anterior. Además están presentes los trastornos del sueño y la baja autoestima.

También son frecuentes la falta de apoyo social, la confusión acerca de los roles sociales y sexuales, el incumplimiento del régimen de visitas y del pago de la pen­sión alimenticia. En algunas ocasiones, la separación conduce a la penuria económi­ca y al paro laboral 


La crisis de una separación se vive tam­bién de forma distinta, dependiendo de quien inicia o toma la decisión de separar­se. El que toma la decisión normalmente ha encontrado una alternativa mejor, o la separación le supone una liberación y un alivio, el que es dejado se siente fracasado y teme al futuro; en ambos casos aparecen problemas ya que la separación supone una ruptura de expectativas y la necesidad de un replanteamiento vital.


A pesar de que el proceso de separación lleva sentimientos de rencor y frustración, y a veces se busca castigar al otro cónyuge a través de los acuerdos que se tomen, el replanteamiento de la situación como una cese de convivencia de forma amistosa, puede repercutir de forma muy positiva en el futuro personal de ambos cónyuges, especialmente si hay niños en el núcleo familiar. Por ello, la mediación como un proceso de diálogo dirigido por un especialista, en el que ambas personas puedan expresar sus necesidades y temores de forma objetiva, puede producir acuerdos más satisfactorios a nivel económico y emocional.

ESTILOS DE AFRONTAMIENTO DEL CONFLICTO EN MEDIACION

En la fase de mediación de un conflicto de cara a un divorcio, existen diferentes estilos diferentes de afrontamiento del conflicto:


COMPETICIÓN-CONFRONTACION

La conducta competitiva busca satisfacer los propios intereses a expensas de los intereses del otro si es necesario. Refleja un enfoque clásico del conflicto ganar-perder. En esta estrategia el resultado de la negociación es más importante que la relación. Confrontar el conflicto es tender a verlo como un asunto de pérdida-ganancia. Se cree que una persona está en lo cierto y la otra está equivocada, con lo que los sujetos están determinados a ganar probando que tienen razón.

martes, 25 de abril de 2017

FASES DE LA MEDIACIÓN

La mediación se desarrolla a lo largo de varias fases :



Fase Introductoria


Esta primera fase es esencial para el desarrollo y establecimiento de una rela­ción que facilite el trabajo posterior. Este primer contacto incide sobre las expecta­tivas que trae la pareja acerca del procedimiento y el funcionamiento del servi­cio; permite conocer el grado de motiva­ción y de percepción de las partes impli­cadas sobre la labor del mediador.


En esta fase, es conveniente realizar la presentación de las normas y del esque­ma de trabajo organizado a seguir en las sesiones.



El mediador focaliza el trabajo a realizar en un objetivo en común, el bienes­tar de los hijos y de cada una de las par­tes. Esto crea un clima positivo que facili­ta la toma de decisiones y la resolución de discrepancias.


Además es preciso, en esta fase, valo­rar si lo que desea la pareja es una tera­pia para resolver sus problemas, o es un servicio de mediación que facilite la separación. También es el momento de decidir si algún miembro necesita ayuda psicológica por su situación emocional

lunes, 24 de abril de 2017

NECESIDAD DE CONSENTIMIENTO INFORMADO EN EVALUACIÓN DE MENORES

Ante un proceso de divorcio con hijos menores, es frecuente que uno de los progenitores desee realizar un peritaje de los niños con objeto de demostrar la idoneidad de que le otorguen a él la custodia.


En este punto es importante que la persona interesada en llevar a cabo este proceso tenga en cuenta la diferencia entre Informe pericial psicológico de (valoración de alternativas) de guarda y custodia; y otros títulos como: Informe psicológico pericial de competencia parental, Informe de relación paterno(materno)-filial y similares. Por tanto, en el caso de que no se trate de un «Informe de valoración de alternativas de guarda y custodia», porque no se valora a todo el conjunto de la unidad familiar, debe hacerse explícito.




domingo, 23 de abril de 2017

CAMPOS DE ACTUACIÓN DE LA PSICOLOGÍA JURÍDICA


CUIDADO CON EL INTRUSISMO EN LOS PERITAJES PSICOLÓGICOS

Desgraciadamente es habitual peritajes psicológicos realizados por psicólogos que si bien tienen una excelente formación en Psicología Clínica, carecen de formación específica en Psicología Jurídica.


Es importante, a la hora de contratar un peritaje psicológico ponerse en manos de un profesional cualificado, que tenga formación en psicología clínica, pero también en los diferentes aspectos del Derecho del caso que se va a evaluar.

En primer lugar es imprescindible saber que el psicólogo que nos atiende NO puede realizarnos un peritaje psicológico: puede realizar un informe sobre su actuación sobre ese paciente, pero precisamente por el vínculo que se ha establecido, se comprende que posee una información sobre la parte (especialmente en casos de custodia) que le van a alejar de la imparcialidad.

EL PROBLEMA DE LA LEY DE VIOLENCIA DE GÉNERO

La ley contra la violencia de género supone una protección de la mujer contra el abuso y maltrato físico y/o psicológico del hombre hacia la mujer.


Es en sí loable que exista una protección contra este tipo de maltrato, y no podemos negar que en la mayoría de las situaciones el maltrato, especialmente el de peores consecuencias, es el ejercido por el hombre sobre la mujer.

Sin embargo la ley, en su intento de proteger a la mujer maltratada, deja una vía a las denuncias falsas, ya que en estos casos no existe de hecho una presunción de inocencia: una mujer denuncia a su pareja por malos tratos, no es necesario que exista una evidencia física del hecho, y al hombre sencillamente se le detiene y lleva esposado a los calabozos de los Juzgados, para al día siguiente (con su noche por medio) pasar a disposición judicial y mediante un juicio rápido ser condenado o absuelto.

REFLEXIONES EN FAVOR DE LA CUSTODIA COMPARTIDA

La custodia compartida supone que el padre y la madre tengan a los hijos en su compañía por un tiempo equiparado. Con ello se asume conjuntamente la autoridad y responsabilidad en relación a todos los aspectos que afectan al niño, proporcionándole a éste su derecho fundamental de seguir contando con ambos progenitores.


La disolución del matrimonio o ruptura de la pareja no debería llevar unido la ausencia de los progenitores en el día a día del niño, ya que esta relación es imprescindible para un buen desarrollo integral del menor.

sábado, 22 de abril de 2017

DIMENSIONES DEL CONFLICTO EN SEPARACIÓN



¿ES LEGAL LA INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA DE UN MENOR A PETICIÓN DE UN SOLO PROGENITOR?



Es frecuente que uno solo de los progenitores decida realizar una exploración psicológica de un menor en un proceso de divorcio en el que la pareja va a entrar en un litigio por la custodia de los hijos.

Si bien el Juez puede pedir la evaluación del menor a los servicios psicosociales del Juzgado, una vez iniciado el procedimiento, hay ocasiones en que uno de los progenitores decide aportar una pericial privada. 

Toda persona que desee que su hijo menor sea sometido a una evaluación psicológica en un proceso de este tipo debe ser advertido que el resultado del informe será plenamente imparcial, y siempre se actuará en beneficio del menor. Igualmente será necesario que el otro progenitor esté informado, no siendo necesario su consentimiento.

Frecuentemente durante el Juicio, el abogado de la parte que no ha solicitado el informe, intentará que éste no sea tomado en consideración al no contar con el consentimiento expreso de su Cliente, pero el psicólogo debe tener clara su posición, respaldada por el código deontológico de su colegio profesional.

A continuación se exponen las recomendaciones al respecto del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid:

INFORMACIÓN AL COLEGIADO SOBRE INTERVENCIONES PSICOLÓGICAS REALIZADAS A MENORES, A PETICIÓN DE UN SOLO PROGENITOR
Como consecuencia del aumento experimentado por los procesos de separación o divorcio en los que existen hijos menores, resulta cada vez más frecuente que uno solo de los progenitores acuda al Psicólogo/a, con su hijo menor, solicitando intervenciones psicológicas que puedan influir en la determinación de los derechos de guarda y custodia por parte del Órgano Judicial.
La proliferación de estas actuaciones ha conllevado también un aumento del número de denuncias deontológicas basadas, fundamentalmente, en el incumplimiento por parte del Psicólogo/a de su obligación de informar sobre la intervención del menor, al progenitor no solicitante de la misma, tal como establece el artículo 25 del Código Deontológico.
Por ello, y ante las dificultades prácticas que para muchos Psicólogos/as supone el cumplimiento de dicha obligación, y teniendo en consideración las obligaciones recíprocas de ambos progenitores, con respecto al ejercicio de sus respectivos derechos de "patria potestad", la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid considera que, a los efectos de dar  cumplimiento a dicha obligación, el Psicólogo/a puede proceder de la forma siguiente: 
  1. Informar al progenitor solicitante de la intervención, con carácter previo a la misma, sobre la obligación que le corresponde, por su condición de progenitor, de informar al otro progenitor del menor sobre la intervención psicológica que ha solicitado.


  2. Obtener del progenitor solicitante de la intervención, mediante la firma del correspondiente documento, su compromiso fehaciente de que informará al otro progenitor sobre la intervención psicológica que ha solicitado.


  3. Incorporar en todos los informes relativos a la intervención, una copia del documento de compromiso firmado por el progenitor solicitante de la intervención.
A los efectos de facilitar la actuación del Psicólogo/a en los casos señalados, se ha elaborado un modelo de documento (ver ficheros relacionados) el cual, una vez firmado por el progenitor solicitante, podrá ser remitido al Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid para su constancia y registro. 

CONSEJOS BÁSICOS PARA PADRES RECIEN DIVORCIADOS

Tras la separación, los padres divorciados se encuentran ante situaciones que no siempre son capaces de manejar adecuadamente, por esta razón es deseable tener en cuenta estas recomendaciones:



- Evita criticar o hacer comentarios negativos de tu ex pareja o su familia.

- Evita las situaciones que pongan al niño en posición de tener que optar por uno de los padres.

- No hagas partícipe a tu hijo de la situación del proceso judicial: información sobre el juicio, pensiones de alimentos, citas en el Juzgado, no forman parte de lo que deba saber el niño, que debe estar completamente ajeno a ello, porque le produciría muchísimo estrés. 

CO-PARENTALIDAD Y LA GUARDIA Y CUSTODIA COMPARTIDA

La co-parentalidad o responsabilidad parental conjunta, implica compartir todas las obligaciones de la vida diaria de los menores: alimentación cuidado, atención, educación, formación en valores.


La co-parentalidad implica tener en cuenta el derecho de los menores a convivir habitualmente con ambos progenitores que les proporcionan tiempo de calidad y atienden, solidaria y conjuntamente, todas las obligaciones cotidianas y funciones y tareas de cuidado y crianza (alimentación, cuidado, educación, formación, vigilancia...), y socializan, educan, orientan, forman hábitos, y dirigen la conducta de los hijos, de tal modo que éstos puedan construir una relación sólida, íntima y equitativa con ambos progenitores (en prevención de trastornos emocionales infantiles y adultos).

Este modelo supone superar las figuras clásicas de los progenitores "custodio" y "no custodio" o "visitante" (porque tiene derecho a visitas) y el desequilibrio que se produce entre ambos a los ojos de los hijos que sufrían la ausencia permanente y progresiva de uno de los progenitores y que poco a poco minaba la capacidad parental del progenitor no custodio (y se acentuaban los conflictos).


El modelo de co-parentalidad posibilita que los hijos no queden anclados en conflictos de lealtades en los que, para mantener al menos una fuente de apego, optan por alinearse con un progenitor frente al otro (con lo que se aliena su derecho a disfrutar y disponer de ambos progenitores).

PRINCIPIOS RECTORES EN LOS INFORMES PERICIALES PSICOLÓGICOS (DERECHO DE FAMILIA)

En derecho de familia, como en cualquier otro orden jurisdiccional, la pericial psicológica deberá enfocarse en relación al objeto pericial (de igual forma que en el resto del orden jurisdiccional). El principio rector de la intervención pericial es "el mejor interés del menor", que en términos psicolegales se traduce en determinar que contexto parental puede contribuir a una mejor adaptación del hijo a la situación de separación familiar (ajuste post-divorcio) y adecuación del menor en su desarrollo evolutivo.

DSM-5 COMO INSTRUMENTO CLÍNICO EN PSICOLOGÍA FORENSE

En Psicología, y en Psiquiatría se utilizan unos manuales de diagnóstico de trastornos mentales que sirven de forma de comunicación entre toda la comunicación científica respecto a la existencia de alguna patología.



Estos manuales se basan en criterios de cumplimiento de características patológicas para ser incluídos en una categoría. Habitualmente se utilizan el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la APA, Asociación Americana de Psiquiatría), y el CIE -10, Que significa Clasificación Iternacionanl de Enfermedades.

Ambos sistemas clasificatorios coexisten e incluso en esta última versión del DSM, se utilizan los criterios numéricos expresados en el CIE para mayor integración.

Estos sistemas de clasificación son de gran utilidad en los procesos judiciales que requieren un peritaje psicológico forense, ya que al estar descrito cada criterio de inclusión y exclusión, supone una forma de ayudar a la Justicia en su toma de decisiones, al poder acudir a estos manuales para verificar los datos expuestos en los peritajes.

Conscientes de la importancia de este punto, el DSM-5 incorpora, por primera vez UNA DECLARACIÓN CAUTELAR PARA EL EMPLEO FORENSE